Más formación y conciencia del riesgo frente a la siniestralidad de los motoristas

Más formación y conciencia del riesgo frente a la siniestralidad de los motoristas


A la vista de las estadísticas de siniestralidad a cierre de 2023, la política de seguridad vial del Ministerio del Interior planteada para 2024 priorizará medidas para combatir la mortalidad de los motoristas, las salidas de la vía, las distracciones y somnolencia y la conducción bajo los efectos del alcohol y las drogas, según informa la Dirección General de Tráfico (DGT).
 

En el caso concreto de las víctimas mortales y heridos graves por siniestros de motos en carretera, la preocupación es creciente para la Administración, asociaciones de víctimas, autoescuelas y organizaciones y entidades expertas en este ámbito, todos ellos comprometidos con la seguridad vial. «La evolución de la siniestralidad grave es sumamente preocupante» destaca el presidente de la Confederación Nacional de Autoescuelas (CNAE), Enrique Lorca.

En ese sentido, DGT también insiste en la necesidad de asumir, por parte de todos, la vulnerabilidad del motorista. Tal y como recoge la revista ‘Tráfico y Seguridad Vial’ de DGT, los datos provisionales de 2023 a 24 horas en vías interurbanas, -299 víctimas mortales- muestran un aumento de un 18% de los fallecidos con respecto a 2022; y de un 21% en los heridos hospitalizados. Y en los dos primeros meses de 2024, se han registrado ya 12 motoristas fallecidos más.

«Son necesarias políticas integrales que actúen sobre el comportamiento de los motoristas y las personas que comparten con ellos las vías, los vehículos, la infraestructura y la normativa del tráfico. Al mismo tiempo, harán falta esfuerzos y compromisos de todos los actores públicos y privados», asegura Álvaro Gómez, director del Observatorio Nacional de Seguridad Vial de la DGT en declaraciones a la citada publicación.

Entre las diferentes iniciativas y propuestas planteadas, destacan cuatro modificaciones normativas enfocadas a un objetivo claro: motoristas más formados y conscientes del riesgo. Se trata de implementar cambios para el permiso A; adecuar el B+3; premiar la formación con puntos del permiso de conducir y actualizar los cursos de recuperación de puntos.
 

PERMISO A

El progresivo aumento del uso en carretera de motos de mayor cilindrada ha llevado a la DGT a plantear la modificación de la Orden INT/2323/2011, de 29 de julio, para actualizar el contenido de los cursos exigidos para la obtención del permiso de clase A.

En la parte teórica se prevé incidir en las principales causas de los siniestros viales, concienciar de sus consecuencias y, en paralelo con los avances tecnológicos, formar a los conductores en los sistemas de ayuda a la conducción en las motocicletas.

En cuanto a la formación práctica, tal y como solicita CNAE, se propone aumentar el número de horas del módulo de circulación, insistiendo en la necesidad de evitar el peligro y anticiparse al riesgo. No se aumentaría el número de horas totales, ya que se reduciría el tiempo en circuito cerrado, centrado sobre todo en el manejo y el control del peso de la motocicleta.

Finalmente, tal y como recogía el Plan Bienal de Actuaciones 2022-2023 para el desarrollo de la Estrategia de Seguridad Vial 2030, el proyecto incluye establecer la obligatoriedad del uso del airbag para la realización de la formación práctica para este tipo de permiso.
 

ADECUAR EL PERMISO B+3

Por otro lado, la Dirección General de Tráfico han anunciado un curso específico para quienes, hasta la fecha, podían conducir una motocicleta de hasta 125 cc sin más requisito que tener el permiso B con una antigüedad de tres años. «Convendría no perder un minuto más en poner en marcha esta formación porque la situación actual es alarmante como demuestra el fuerte repunte de la mortalidad entre los motoristas», reclama el presidente de la Confederación Nacional de Autoescuelas. De hecho, el anuncio responde a una reiterada petición de CNAE a DGT.

Según Montserrat Pérez, subdirectora de Formación y Educación Vial de la DGT,  se trataría de «primar la práctica en pista con una formación más amplia que la del permiso A, porque está dirigida a gente que no conduce motos».

En cualquier caso, esta modificación exigiría la publicación de un real decreto para cambiar el Reglamento General de Conductores, por lo que todavía no están definidas muchas de las condiciones de este curso.
 

CURSOS DE CONDUCCIÓN SEGURA Y EFICIENTE

Otra de las medidas planteadas para mejorar la formación de los motoristas es la regulación de estos cursos, cuya realización conlleve la recuperación o bonificación de hasta 2 puntos en el permiso de conducir, siempre que el conductor tenga previamente un saldo positivo, y sin que se puedan conseguir más de 15 puntos.

Esta Orden se encuentra en sus últimos pasos de tramitación.

 

CURSOS DE RECUPERACIÓN DE PUNTOS

La orden reguladora de estos cursos se encuentra actualmente en tramitación, y su objetivo es adaptar el contenido de los cursos a la nueva movilidad y a los avances tecnológicos, incorporando las distracciones como factor de riesgo o la obligatoriedad de incluir testimonios de víctimas de siniestros viales.

Una de las novedades es la creación en la parte específica de la formación de un perfil para conductas imprudentes en moto, que incluirá contenidos relacionados con los siniestros de motocicleta, la velocidad o el incumplimiento de las normas.