Huelga de examinadores de Tráfico: la puntilla

Huelga de examinadores de Tráfico: la puntilla

En declaraciones efectuadas la semana pasada a Radio Nacional, el presidente de la Confederación Nacional de Autoescuelas, José Miguel Báez, mostró su honda preocupación por los efectos que pueda tener la anunciada huelga de los examinadores de Tráfico (que comenzará el 2 de junio) sobre un servicio de exámenes ya muy mermado por la escasez de funcionarios.
 

Se estima que el conflicto puede afectar a entre 150.000 y 200.000 aspirantes a conductores y que se tardará meses en disolver el tapón de alumnos sin examinar. Incluso podría reflejarse negativamente en las ventas de vehículos.
 

Para Báez no hay duda: “La huelga va a tener una repercusión terrible en una situación ya delicada de por sí, pues se juntan la llegada del verano y la escasez de examinadores. Vienen las vacaciones y la gente joven ha terminado el curso en la universidad o en el instituto y tiene tiempo para sacarse el permiso.”
 
“Y la gente no tan joven puede necesitar el carné para llevar a los niños al colegio, para encontrar un trabajo o para opositar. Es como si en plena temporada turística, hubiese una huelga en la Hostelería. Se prepara una tormenta perfecta”.

 
“Por motivos obvios, no podemos apoyar los paros –añade el presidente de CNAE–, pero entendemos la postura de los examinadores: hace dos años se les prometió un aumento del complemento específico, pero la Administración no cumplió su promesa. Ganan prácticamente lo mismo que el personal de oficinas. Ahora bien, ir ocho horas en un coche entraña ciertos riesgos, sobre todo de lesiones por alcance. Además, algunos de los aspirantes suspendidos pueden ponerse agresivos. Está claro que el despacho no es la calle.”
 

Llueve sobre mojado

La huelga es la puntilla, pero no conviene perder de vista que el servicio de exámenes de la DGT lleva años de creciente precariedad. Lo explica el máximo responsable de la Confederación: “En Madrid una autoescuela sólo puede llevar cada dos semanas cuatro alumnos a la prueba de circulación. De modo que, si no existiese esa limitación y el centro pudiese presentar a todos los aspirantes que estimase oportuno, la demora estaría entre los 40 y los 60 días. En Barcelona pasa lo mismo. En Tarragona, cada autoescuela sólo dispone de 12 exámenes prácticos al año. Con 12 exámenes al año ya me dirá usted cómo puede mantenerse un negocio y dar servicio al público.”
 

“Imaginemos que, por escasez de funcionarios, los fabricantes de automóviles no pudieran matricular más de 1.000 automóviles al día. Pues es lo que nos está pasando a nosotros”.
 

Nuevo revés

 
Según fuentes próximas a Asextra, dos aspirantes han abandonado el actual curso de formación de examinadores, en el que se estaban preparando 24 funcionarios. Y ni siquiera es seguro que el próximo verano la DGT vaya a disponer de 22 nuevos examinadores, ya que el curso incluye exámenes. En todo caso, esa cantidad no cubre ni con mucho las bajas por jubilación que se van a producir en la plantilla de examinadores de la DGT a lo largo del presente ejercicio.