Asociaciones y víctimas piden impulsar los módulos de sensibilización vial en la formación de conductores

Asociaciones y víctimas piden impulsar los módulos de sensibilización vial en la formación de conductores

 

En el acto de presentación del documental «Vías restaurativas», organizado por P(A)T, tuvo lugar un bloque de debate en el que participaron directamente víctimas y causantes de siniestros de tráfico. Uno de los temas que se puso sobre la mesa fue la necesidad de la sensibilización vial en la autoescuela. El presidente de CNAE insistió en la importancia de implementar cuanto antes módulos de concienciación obligatorios en el proceso formativo para la obtención del permiso, tal y como recoge la Ley de Seguridad Vial.

 

La obra audiovisual «Vías restaurativas», impulsada por la asociación de Prevención de Accidentes de Tráfico P(A)T, pone el foco en el sufrimiento posterior al proceso judicial y plantea la justicia restaurativa como una herramienta voluntaria de sanación.

 

Participaron en el acto la subsecretaria del Ministerio del Interior, Susana Crisóstomo;  la secretaria general de Tráfico, María Lidón Lozano; la subdirectora general de Formación y Educación Vial de la Dirección General de Tráfico (DGT),  Montserrat Pérez y el fiscal de Sala de Seguridad Vial, Mario Jesús Sanz Fernández-Vega, entre otros.

 

La concienciación previa como herramienta preventiva

Durante la jornada Jesús Monclús, director del Área de Prevención y Seguridad Vial de Fundación Mapfre, puso sobre la mesa la necesidad de que la sensibilización no se limite a los cursos de recuperación de puntos, espacios en los que participan de forma activa las víctimas de tráfico. De hecho, se expuso que los alumnos que asisten a estas clases de reeducación suelen plantear una pregunta recurrente: por qué no se les impartió un módulo de concienciación de este tipo antes de ponerse al volante, durante su formación en la autoescuela. 

El presidente de la Confederación Nacional de Autoescuelas (CNAE), Enrique Lorca, tomó la palabra para explicar la vital importancia de adoptar esta medida. Lorca aprovechó el foro para volver a insistir en la necesidad de implantar los módulos de concienciación en la obtención del permiso, una reivindicación que trasladó directamente a los máximos representantes de la Dirección General de Tráfico (DGT) y a la subsecretaria de Interior.


Las asociaciones de víctimas apoyaron la propuesta de mayor sensibilización vial en el aula de la autoescuela, defendida por el presidente de CNAE, que explicó la idoneidad de implementar los módulos de concienciación vial, contemplados en la Ley de Seguridad Vial: «es una medida que redundará seguro en una disminución de la siniestralidad vial y, por ende, de las víctimas y heridos graves». 


Más allá de la resolución judicial

La cinta, proyectada en el auditorio de la Fundación Mapfre en Madrid, aborda una realidad a menudo invisibilizada: el profundo impacto psicológico, social y familiar que perdura mucho después de que el sistema judicial haya dictaminado las responsabilidades de un siniestro vial.

A través de historias reales, el documental muestra el duelo de las víctimas, la culpa de quienes causaron el daño y la falta de espacios adecuados para abordar el sufrimiento mutuo. La obra audiovisual nace como resultado de las conclusiones del estudio «Siniestralidad vial y justicia restaurativa: una vía por transitar», impulsado por la Cátedra Ethos de la Universidad Ramon Llull en colaboración con P(A)T.

El proceso judicial, aunque necesario, resulta insuficiente para muchas personas afectadas, ya que deja sin respuesta la dimensión humana del siniestro. Tal y como expone P(A)T, las víctimas a menudo conviven con preguntas sin contestar y una falta de reconocimiento, mientras que los causantes pueden quedar atrapados en el silencio, la culpa y el miedo.

Frente a este vacío, «Vías restaurativas» plantea la justicia restaurativa como una alternativa. Se trata de procesos voluntarios y guiados por profesionales donde, si se dan las condiciones de seguridad emocional, las víctimas pueden decidir encontrarse con la persona que causó el daño. El objetivo es obtener respuestas, expresar el dolor vivido y, en determinados casos, recibir un reconocimiento sincero y real por parte del causante.

Desde P(A)T subrayan que esta vía no es una solución universal ni obligatoria. El foco se mantiene siempre en las necesidades de la víctima, y la decisión debe partir de su absoluta libertad, ya que forzar un proceso de este tipo puede resultar perjudicial.