Las autoescuelas exigen respeto: el Plan PRO no puede ocultar años de falta de capacidad de examen

Las autoescuelas exigen respeto: el Plan PRO no puede ocultar años de falta de capacidad de examen


Comunicado de CNAE ante las declaraciones del director general de Tráfico en el Congreso de los Diputados

La Confederación Nacional de Autoescuelas (CNAE) manifiesta su profundo desacuerdo con las declaraciones realizadas por el director general de Tráfico, Pere Navarro, en su comparecencia ante el Congreso de los Diputados el pasado 18 de mayo, en relación con el Plan PRO (exámenes extraordinarios de circulación del permiso B, que tiene lugar los sábados en las provincias con más problemas para examinar) y la situación de la bolsa de alumnos pendientes de examen.


Pere Navarro afirmó que «sólo un 8% de la bolsa de alumnos está en condiciones de examinarse». CNAE considera inaceptable que se minimice la realidad que viven miles de alumnos y centenares de autoescuelas en toda España. Las declaraciones suponen un desconocimiento de cómo funciona el proceso formativo y desvían la atención del verdadero problema: la insuficiencia estructural y crónica de examinadores en numerosas provincias.
 

Sobre las alusiones a las asociaciones provinciales y al número de alumnos presentados en los planes extraordinarios

 

Resulta desleal reprochar a las autoescuelas que, tras años denunciando la falta de capacidad de examen, no puedan presentar más alumnos cuando se anuncian refuerzos con apenas 15 días de antelación.

El proceso formativo de un conductor no puede improvisarse. Somos expertos en formación vial, y preparar a un alumno sin una fecha de examen confirmada sería irresponsable y deshonesto con él y con su familia.

Cuando hablamos de bolsa de alumnos, nos referimos exclusivamente a personas que ya han superado la prueba teórica y, en su caso, la prueba de destreza (motocicletas y vehículos pesados). Es evidente que no todos están listos para examinarse al día siguiente, pero sí existe un porcentaje significativo que podría hacerlo si existiera una capacidad de examen adecuada y estable.

El sistema CAPA obliga a programar la formación en función de la capacidad real de examen. Si esta capacidad es limitada, no podemos preparar a más alumnos de los que el sistema permite examinar. Y si se anuncian planes extraordinarios sin previsión suficiente, es imposible reorganizar en tan poco tiempo la formación de cientos de personas.
 

Sobre el Plan PRO


El Plan PRO es una medida que agradecemos, pero no deja de ser un parche temporal. Ayuda a aliviar la situación, pero no resuelve el problema estructural: jubilaciones no cubiertas, bajas prolongadas, plantillas insuficientes y una demanda creciente que el sistema actual no puede absorber.

Además, el plan de choque de la DGT no contempla la realidad de los centros desplazados —ya que solo se examina en la capital de provincia— ni incluye pruebas para vehículos pesados o motocicletas. En el caso de los vehículos pesados, cuyo periodo formativo es más breve, su incorporación al plan podría contribuir de manera inmediata a reducir la bolsa de alumnos y, al mismo tiempo, aliviar la grave falta de conductores profesionales que sufre el sector del transporte, que necesita más de 35.000 nuevos profesionales.

Con más capacidad de examen, las autoescuelas contratarían más profesores, formarían a más alumnos y reducirían la bolsa. Pero mientras el cuello de botella siga en la DGT, no es justo responsabilizar al sector.
 

Pedimos soluciones reales y permanentes

 

CNAE lleva años reclamando una solución definitiva. Otros países, como Portugal, han adoptado modelos mixtos, públicos y concertados, que garantizan un servicio ágil y eficiente. En España ya existen precedentes de coexistencia público‑privada: universidades, ITV, sanidad, controles aeroportuarios… Si esta opción no se contempla, entonces es imprescindible incrementar de forma estable la plantilla de examinadores.

Más de 1.400 autoescuelas han cerrado en los últimos años debido a esta situación. No es razonable que se responsabilice al sector cuando el problema es estructural y conocido desde hace décadas.


Más respeto y rigor

 

Las autoescuelas están centradas en ofrecer formación de calidad y en garantizar que los futuros conductores reciban una preparación adecuada y segura. Por ello, consideramos que las declaraciones del director general están fuera de lugar y no reflejan la realidad del sector ni la de los miles de alumnos que esperan una solución.

CNAE solicita al Gobierno y a la DGT que aborden de una vez por todas este problema con medidas estructurales y previsión suficiente.