Consejos para conducir en atascos

viernes, 8 de febrero de 2019


El secreto está en mantener la distancia con el vehículo precedente, una velocidad adecuada y en anticiparse a los diferentes escenarios para reaccionar a tiempo ante posibles situaciones de riesgo. 

 
Si eres de esas personas que todas las mañanas, al ir a trabajar, se encuentra con las temidas retenciones, recuerda que mantener la calma es fundamental para enfrentarse a una situación así con éxito. 

CNAE te ofrece algunas recomendaciones que serán de gran utilidad para llegar a tu destino sin perder los nervios. 
 

Distancia de seguridad
 
- Lo más importante es mantener una distancia con el vehículo precedente que te permita frenar a tiempo y no alcanzarle, en caso de parón brusco. Para calcularla, toma como referencia un punto fijo en la vía y cuenta dos segundos mentalmente (1001…1002) desde que pase el vehículo con el que hay que guardar la distancia de seguridad hasta que lo haga el tuyo. Si las condiciones meteorológicas son malas o el firme está mojado, prolonga la cuenta hasta los tres o cuatro segundos. 
 
- Además, mantener esa separación te dará cierto margen para conservar también la distancia de seguridad con el vehículo que te sigue. 
 

Velocidad
 
- Cuando te aproximes a la retención, aminora la velocidad: deja de acelerar y pisa el freno aumentando progresivamente la acción sobre el pedal. De esa forma advertirás a los conductores que te siguen de que también reduzcan su velocidad. Además, consumirás menos combustible y evitarás desgastes prematuros de las piezas del embrague. 
 
- Ya en el atasco, no abuses del embrague. Úsalo solo cuando sea necesario, es decir para detenerte y para reanudar la marcha, y vete soltando el pedal con suavidad, evitando los “tirones”. Para evitar dañar el sistema de embrague, no mantengas el pedal del embrague pisado y la marcha engranada. 
 
- Al reanudar la marcha, y si la congestión parece alivianarse, ¡no te confíes! No aceleres bruscamente para recuperar el tiempo perdido, porque el embotellamiento puede volver a producirse más adelante. Acelera un poco menos que el vehículo que te precede: te ayudará a mantener la separación de seguridad y a dosificar las frenadas. 
 
- No cambies de carril constantemente para llegar más rápido a tu destino, y mucho menos de forma brusca. Informa de tus maniobras al resto de conductores a través de los intermitentes. Aparte de lo peligroso para la seguridad vial que supone hacer maniobras bruscas sin avisar, por mucho que pienses que avanzas unos metros, en realidad solo estás contribuyendo a que la circulación general se ralentice aún más. 
 
- Evita lo que se conoce como “efecto acordeón”: una situación del tráfico que se suele producir cuando el conductor de un vehículo no conduce de forma suave, hace cambios bruscos de carril y no guarda las distancias de seguridad con otros vehículos. Esto lleva a un proceso de imitación por el resto de conductores, que desencadena dicho “efecto acordeón” del tráfico, que puede acabar en algún accidente por alcance. 
 
- Olvídate del claxon. Manten la calma, el respeto y la cortesía al volante. Te ayudara a llegar seguro a tu destino.
 
- Si el atasco se produce en el interior de un túnel, enciende las luces de emergencia del coche, apaga el motor (si la retención dura más de dos minutos), para evitar la acumulación de dióxido de carbono en el túnel y no salgas del vehículo, excepto si hay peligros inminentes, como por ejemplo un fuego. 
 
- Si no dispones de sistema Stop&Start, apaga el motor en inmovilizaciones prolongadas (si prevés que serán de más de dos minutos); es muy recomendable para economizar carburante.


Anticipación
 
- Anticípate a las situaciones. Trata de mantener la vista “a lo lejos”, varios vehículos por delante del tuyo. Eso te dará margen de acción para poder anticiparte y reaccionar a tiempo, al objeto de evitar situaciones de riesgo y detenciones innecesarias. 
 
- Usa los retrovisores para tener controlados tanto a los vehículos que te proceden como a los que están a tu lado. Vigila sus movimientos sobre todo en las aceleraciones. 
 
- Facilita las incorporaciones de otros vehículos a la vía por la que circulas. El “efecto cremallera 1+1” (paso intermitente y alternativo de un vehículo de cada carril), facilita la circulación, haciéndola más fluida y produce menos atascos. 
 
- Si vas en motocicleta, no circules por el arcén; puede ser arriesgado para tu seguridad, ya que puede estar ocupado por vehículos prioritarios (ambulancia, policía, bomberos, personal de mantenimiento de carreteras) o por vehículos averiados. Tampoco zigzaguees por entre los vehículos detenidos.
 
- Evita el “efecto mirón” en caso de accidente. Si los vehículos accidentados se encuentran en un lateral de la vía, no reduzcas la velocidad, dejando de acelerar e incluso frenando para ver qué ha sucedido. Eso puede provocar que se vaya formando poco a poco un atasco. Mantén la misma velocidad para no restarle fluidez al tráfico. 

 
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