Airbags que saltan justo antes del impacto y que cubren la carrocería del coche

Airbags que saltan justo antes del impacto y que cubren la carrocería del coche

El futuro ya está aquí, a la vuelta de la esquina. En el caso de los avances en materia de seguridad del automóvil, cada día hay progresos que nos dejan con la boca abierta. Si hablamos de los airbags, en el horizonte asoma algo que hasta ahora era imposible de imaginar.

Se trata de airbags externos, que protegerán la carrocería de nuestros vehículos. Todo comenzó años atrás, exactamente en 2013. Ingenieros de la empresa alemana ZF Group, fabricante de componentes para automóviles, comenzaron a evaluar la posibilidad de crear un ‘escudo’ exterior en forma de gran bolsa que se activase justo antes del impacto o colisión del vehículo.

Las investigaciones y pruebas siguieron. En 2016 aparecieron los primeros prototipos. Tras esta ‘presentación’ en sociedad del producto, la empresa germana ha dado nuevos e importantes pasos. Hoy prevé que en 2021 los airbags externos protectores de carrocería ya estarán disponibles en el mercado.

Así funcionan los airbags protectores de la carrocería del coche

Sensores, cámaras, radares y ultrasonidos

¿Cómo se activa este dispositivo revolucionario? Mediante cámaras, radares, tecnología lídar y ultrasonidos, los sensores del coche permiten detectar otros vehículos y obstáculos del entorno. De este modo, también determinan la velocidad exacta a la que otros turismos se aproximan, o la distancia con los objetos contra los que nos podemos estrellar.

Cuando el sistema informático tiene la certeza de que la colisión es inminente y el conductor no podrá evitarla, los algoritmos hacen su trabajo y provocan la activación de la bolsa externa justo en el instante previo al golpe.

Una bolsa que cubre el exterior del coche por completo.

La bolsa llena de gas que se infla milésimas de segundo antes de la colisión cubrirá totalmente el exterior del coche. Así es como minimiza sustancialmente el daño del impacto. El sistema de protección desplegado establece una barrera que garantiza que la carrocería no se deforme.

Un gran desafío en milésimas de segundo.

El funcionamiento mecánico de los airbags externos es similar a los del volante, los de cortina y los que protegen las rodillas que ya vienen incorporados en los vehículos desde hace años. Pero la diferencia principal entre unos y otros radica que en los ‘nuevos’, la bolsa debe inflarse antes del impacto. En este sentido, el principal reto es conseguir que lo haga en esas milésimas de segundos transcurridos entre que los sensores detectan la cercanía del otro vehículo y el choque.

Minimizan un 30% la intensidad del impacto.

Según ha anunciado ZF Group, un dispositivo de seguridad como el airbag externo puede minimizar hasta un 30% la intensidad del impacto. Obviamente, gracias a este sistema, se beneficia la seguridad de todas las personas que viajan en el habitáculo de un coche.

El tamaño cambiará según el modelo.

El tamaño de la almohada protectora variará levemente según el modelo de coche, pero la firma alemana ha adelantado que tendrán una longitud aproximada de dos metros, una altura de 55 centímetros y una anchura estimada en 40 centímetros.

Un generador de gas de otras características

Los nuevos airbags se activarán, desde el punto de vista mecánico, del mismo modo que los de ahora. Esto es gracias a una pequeña explosión, que produce un gas que infla las bolsas protectoras. Pero lo que sí deberá cambiar en los externos es el generador de ese gas. Tendrá que inflar una bolsa mucho más grande en alrededor de 60 milésimas de segundos, por lo que requerirá mayor potencia y precisión.

Otros sistemas similares de protección para peatones

Hay otras iniciativas similares que ya han echado a rodar. La marca Volvo, por ejemplo, ofrece en uno de sus modelos un airbag exterior que protege a los peatones en casos de atropellos, a menos de 50 kilómetros por hora. ¿Cómo funciona? La bolsa de seguridad está instalada justo debajo del capó del coche.

Al detectar la proximidad de una persona, el dispositivo hace que el capó del vehículo se levante 10 centímetros para dejar que el airbag se infle. La barrera acolchada se extiende hasta el parabrisas, reduciendo así la fuerza del impacto en el cuerpo humano. Con esta iniciativa, también disminuyen considerablemente la posibilidad de heridos muy graves o muertes por atropello.

La bolsa se infla en un segundo. Su activación se produce gracias a un radar con cámara instalado frente al espejo retrovisor interior. El mismo detecta los objetos que están delante y sus patrones de movimiento para calcular distancias. Este radar, ante posibles peligros, hace que se encienda una luz y emita un sonido de alarma para después frenar el vehículo.

Airbags laterales que salen de la zona inferior de las puertas.

Otra empresa, la norteamericana TRW, ha desarrollado unos airbags laterales que salen de la zona inferior de las puertas. Ante la inevitabilidad del choque despliega unas bolsas de 200 litros, con 200 centímetros de longitud, 70 de altura y 20 de ancho. Esas medidas cubren las puertas de cualquier coche hasta la cintura de las personas que van dentro del vehículo.

Los directivos de la firma han prometido que ofrecerán el nuevo producto en los vehículos a partir del año próximo. Las bolsas que vienen probando desde hace años son fabricadas en 3D con correas internas, y se inflan en 20 o 30 milisegundos gracias a dos compresores de aire. Estos airbags están especialmente diseñados para proteger a los ocupantes de un vehículo en casos de impactos laterales contra otros coches, peatones o postes de luz.

Airbags que se expanden desde el techo.

La empresa sueca Autoliv, por su parte, ya ha comenzado a bosquejar el diseño de dos grandes airbags que podrían expandirse desde el techo del vehículo. Claro que este dispositivo podría tardar algunos años más en convertirse en realidad. Los ingenieros de la firma (que también fabrica volantes y cinturones de seguridad) imaginan en un futuro no muy lejano un habitáculo con cuatro pasajeros enfrentados en el coche. Eso sería un requisito inevitable para poner en marcha el sistema.

Tras un golpe frontal o trasero, las dos enormes bolsas se expandirán desde el techo. De este modo, impedirían que los ocupantes del vehículo se choquen unos contra otros durante esa colisión. “Un nivel más alto de autonomía permite más flexibilidad interior. El nuevo diseño de los asientos exige nuevos sistemas de seguridad”, afirmaron recientemente portavoces de Autoliv.

 

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